Cuba: No tenemos nada que perder como no sea que la revolución se pierda.
19 de Julio de 2010 | Por Carlos Abel Suarez | Categoría: Mundo
Hay personas que están llenando de basuras nuestros sueños, y que entre otras cosas, en vistas de sus numerosos errores, necesitarían una buena cura de humildad
Gabriel J. Pupo et alt.
Cuando la Patria peligra y la indolencia sensible de unos, y la execrable perfidia de otros, hace que el pueblo duerma y vaya aproximándose a pasos gigantescos a un precipicio, ¿es imprudencia levantar la voz y advertir el peligro? Esa podrá ser la prudencia de los débiles. Mi corazón la desconoce. Félix Varela.
No nos encontramos entre los comunistas que aspiran a destruir la libertad personal, que desean convertir el Mundo en una enorme cárcel o en un gigantesco asilo… No tenemos ninguna intención de cambiar la libertad por la igualdad, estamos convencidos que ningún orden social podrá asegurar la libertad personal tanto, como una sociedad basada en la propiedad comunal.” Carlos Marx.
Ni fue nunca mas útil vernos en lo que somos, sin engaño para los demás ni para nosotros mismos, porque las empresas en que le va a un pueblo la vida…no son para esconder los obstáculos que deben conocerse, porque es preciso saber donde están para vencerlos… De nada servirían la libertad y el derecho, si el derecho y la libertad no se ejercieran, si todavía tuviera el pensamiento sobre sus espaldas el látigo de la censura…Las bases de la nación nueva serán, el trabajo y la libertad de expresión. Trabajar en lo verdadero y decir sin miedo lo que se piensa, he ahí las dos raíces. José Marti.
No, no está de modas poner los principios, la moral y la ética por delante. Vivimos tiempos de enorme confusión, tiempos ásperos y desesperanzadores. Es verdaderamente triste que haya gente que no sepa recibir un aporte sin sospechar, una crítica sin insultar. Gente que no admite el derecho de otros a pensar y hablar. Gente que desconoce la ley que genera reacción ante toca acción. Parece que hay gente que no entiende. Hay gente que confunde principios con esclerosis, firmeza con tozudez e ignorancia, lealtad con silencio, o peor, servilismo.
Hay personas que están llenando de basuras nuestros sueños, y que entre otras cosas, en vistas de sus numerosos errores, necesitarían una buena cura de humildad.
Gente que olvidaron muy rápidamente las palabras de Fidel del 13 de Marzo de 1962,…”Y que tiene que ser la revolución…La revolución tienen que ser una escuela de hombres valientes, la revolución tienen que ser una escuela de pensamiento libre”. . Y las del Che en 1964… Lo que menos me agrada es nuestra falta de valentía en ocasiones para afrontar ciertas realidades, a veces económicas y a veces políticas…Sobre todo económicas. A veces hemos tenido compañeros que siguen la política del avestruz, de esconder la cabeza.
En los problemas económicos le hemos echado la culpa a la sequía, al imperialismo. A veces no hemos querido dar una noticia, no nos hemos decidido y después solo ha quedado la versión de la voz de las Américas.
Y de Fidel del 13 de marzo de 1966…”Hacemos votos para que todos los revolucionarios, en la medida que nos vayamos poniendo biológicamente viejos, seamos capaces de comprender que nos estamos poniendo biológicamente viejos,…hacemos votos para que jamás esos métodos de monarquías absolutas se implanten en nuestro país…Marx, Engels, Lenin jamás se endiosaron a si mismos, jamás permitieron el endiosamiento, fueron humildes toda su vida hasta la tumba, alérgicos a los cultos, alérgicos a la mitología. Y quienes sean verdaderos marxistas leninistas, deben imitar en eso a Marx, a Engels a Lenin… ¿Y para qué sirve un Partido donde todo gira alrededor de un hombre? ¿Para qué sirve un partido si se endiosa un hombre…?
Y que también olvidan palabras mucho más recientes, dichas en pleno siglo XXI…”Aquí ha habido durante bastante tiempo la tendencia a suponer que los señalamientos críticos, la denuncia de las cosas mal hechas, hacían el juego al enemigo, ayudaban al enemigo y a la contrarrevolución…Llegamos a la convicción de que es necesario desarrollar mucho más el espíritu crítico. Yo lo he estimulado al máximo porque constituye un factor fundamental para perfeccionar nuestro sistema”.
Pero no es solo Fidel…”Esta es una revolución que nos pertenece a todos, pues nació y ha crecido gracias al esfuerzo y sacrificio de muchas generaciones de patriotas” nos dijo Raúl en diciembre del 2007 y… “Fomentar la discusión franca y no ver en las discrepancias un problema, sino la fuente de las mejores soluciones…Debemos suprimir con toda intencionalidad cuanto alimente la simulación y el oportunismo. Aprender a colegiar las opiniones, estimular la unidad y fortalecer la dirección colectiva…” expresó en el IX Congreso de la UJC en el 2010.
Peor, hay un grupo de gente que con malicia y alevosía, demonizan y tergiversan -y sancionan y excluyen- a compañeros que emprendieron una tarea muy por encima de sus posibilidades y sus fuerzas intelectuales e incluso físicas, pero a la altura de su compromiso revolucionario de siempre; el intento ciclópeo de impedir la degeneración del socialismo, tratar de modificar la correlación de fuerzas a favor de la republica de Martí, el marxismo y los trabajadores.
Si aceptamos como legítimo y necesario el debate -y se ha aceptado- no parece serio sancionar a compañeros y debatir atacando personalmente a los adversarios. No es serio esconder los argumentos de una parte o distorsionarlos, ni llamar al debate y no habilitar espacios para ello. No es serio recoger opiniones y después ocultarlas. En ese espíritu no es posible llevar a cabo ningún debate, ni perfeccionar la obra, ni renovar lo que ya cumplió su papel o fue erróneo. Intentemos contribuir y esclarecer una vez más.
Se hace pues, inevitable, una declaración de intenciones en que la claridad no se sacrifique a la síntesis. Aquí va con todo lujo de detalles.
En una nueva época está el mundo. Una nueva época que comenzó para la revolución en Cuba con el discurso de Fidel en la Universidad del 17 de noviembre del 2005. La época en que los errores de los revolucionarios eran más peligrosos para la patria que la acción del enemigo. Mantenemos la necesidad de recuperar la esencia emancipadora de nuestra causa, la superioridad ética y moral para reconquistar corazones y mentes y derrotar al enemigo. Eso solo se logra priorizando los principios y la coherencia entre la palabra y los hechos. Compartimos eso y combatimos. Es todo.
Saltamos a la batalla de ideas públicas cuando Fidel llamó y continuamos con persistencia y dureza cuando enfermó y vimos la posibilidad de la derrota cerca. Lo hicimos también porque el silencio ante desviaciones e insuficiencias estaban comprometiendo el honor de los comunistas ante el pueblo y de los padres ante sus propios hijos.
Conocemos muy bien que en política las inconsecuencias se pagan caras, y no deseamos cometer ese error. Nuestro objetivo fue contribuir a tomar conciencia de los peligros, fue contribuir a establecer un sistema de alerta temprana para evitar llegar al punto de no retorno, Intentamos ayudar con nuevas ideas a la construcción del socialismo y la prosperidad de Cuba. Intentamos acercar el poder al pueblo. Intentamos construir una sociedad digna de los sacrificios realizados. Nada más.
Creemos que urge hacer realidad el concepto de Fidel de Revolución. Creemos que el proceso desatado por la dirección de la revolución y en especial por el co. Raúl, debe ser considerado el aporte mas importante para salvar la revolución ahora y ese proceso, claro y alto, demanda un nuevo tipo de socialismo. Ese proceso claro y alto demanda cambios en los conceptos y métodos con que hemos dirigido la revolución hasta ahora. Ese proceso demanda claro y alto actuar con sentido de urgencia revolucionaria y del momento histórico. Ese proceso está dando señales de demoras, incoherencias, empantanamiento y hasta desviación. No lo permitiremos en silencio.
Ejercemos con todo derecho el artículo 53 de la constitución socialista: “Se reconoce a los ciudadanos libertad de palabra y prensa conforme a los fines de la sociedad socialista”.
El mismo que se ejerce todos los viernes en las cartas a Granma .Basta leerlas para saber como se piensa en el país…”Los tiempos exigen mayor rapidez en la toma de decisiones… Debemos mejorar el sistema legal…, existe irracionalidad en la organización verticalista de nuestro estado… Aboguemos todos [...] por nuevos mecanismos, estructuras o como quiera llamárseles, pero hagámoslo ya sin más dilación porque mañana, mañana puede ser demasiado tarde”… “No reconocer que estamos en situación crítica es hacer de avestruz, llevar el asunto a los extremos de pasar a plenas fórmulas capitalistas, es vender la Patria que tanto sudor, lágrimas y sangre ha costado”… “No concebimos la creación de cooperativas, asociaciones o como se llamen, sin un reglamento interno que sea capaz de ‘sacar’ de circulación de forma expedita a quienes [...] intenten robar, el enriquecimiento indebido o desmedido y cualquier otra manifestación social negativa”, “…”Sin control no hay disciplina ni eficiencia”…”La solución no puede estar en el cambio de las cosas sin el cambio necesario en las personas…, Sin la cooperativizacion no tendremos Socialismo… O reconocemos las leyes de la economía o fracasaremos… La opinión de todos merece respeto…”La mayor amenaza que tiene hoy nuestro socialismo es la inercia. ”
Ejercemos el derecho irrenunciable de ser ciudadanos, Es todo.
Tenemos sólidas sospechas sobre estructuras y procedimiento que podrían anular la voluntad popular. La realidad en estos 50 años ya dictó sentencia, pero la política y la propaganda siguen inalterables. Se reconocen insuficiencias que no erradicamos, hacemos cosas que justifican las acciones del enemigo y peor, castigan al pueblo casi tanto como el bloqueo. Tenemos serias reservas y algunas decepciones al constatar que lo que hasta ahora se ha realizado no ha sido capaz de interrumpir la tendencia al descalabro. Se observa cierto desprecio a los ideales, a la inteligencia y a la ética. Los revolucionarios debemos ser rebeldes y críticos, no obedientes subordinados, ni religiosos medievales, ni mitómanos.
Si el objetivo es liberar las fuerzas productivas, cercenar las bases de la burocracia y la corrupción, mejorar el bienestar, incrementar la libertad y democracia en nuestro país, eliminar decididamente y sin más dilación los vestigios de discriminación y exclusión que perviven en la sociedad, y acercar el poder al pueblo en todos sus niveles, si ese es el objetivo, y no otro oculto, entonces no podemos repetir los mismos métodos que nos han traído hasta la crisis actual.
Creemos entonces que hay que experimentar y poner el énfasis en el autogobierno, la más amplia democracia directa económica y social, permitiendo que el estado-renovado, compactado y modernizado- se ocupe de lo esencial. Hay que unir mucho más igualdad, libertad, bondad y solidaridad.
Creemos que hay que escuchar mucho más a los trabajadores en los centros de trabajo, que el trabajo hay que retribuirlo, que defender los intereses de los trabajadores es defender los intereses del estado de los trabajadores, que es lícito todo bienestar proveniente del trabajo honrado, creemos que no solo hay que combatir la miseria sino defender el derecho de cada uno a participar en las decisiones que le competen, que hay que eliminar el gigantismo estatal y ministerial y subordinar las empresas menores al municipio, que las leyes que violan los derechos constitucionales hay que abolirlas y que hay que sancionar a quienes pretendan continuar haciéndolo, que los abogados deben ser tan respetados como los fiscales, que la policía debe ser para proteger y servir y no solo para hostigar y perseguir, que los estudiantes tienen derecho a estudiar lo que desean y su talento les permita, que los ciudadanos tienen derecho a la propiedad personal de todos sus bienes, a vivir donde quieran y a salir y entrar de su país cuando lo deseen. Creemos que no se puede tratar al pueblo como niños menores de edad, que deben conocer algunas cosas y otras no. Queremos que los jóvenes no nos cambien de tema cuando hablamos del futuro.
Ninguna persona, cualquiera sean sus méritos, debe monopolizar el poder multiplicando cargos o enarbolando tiempos indefinidos y nadie debe ser criminalizado por sus opiniones.
No debemos aceptar las lectura parciales de la realidad, Las prioridades erróneas, el insuficiente espíritu autocritico, el formalismo y burocratismo de nuestras estructuras, la falta de transparencia de la política de cuadros ni el sistemático apologismo simplón de nuestra prensa, ni la ignorancia ante planteamientos de la militancia o las esquemáticas formas que desacreditan la educación ideológica y la batalla de ideas necesarias para preservar la revolución. Y menos la Insensibilidad ante las necesidades de la población, la utilización de métodos innobles para tratar las divergencias entre revolucionarios, las numerosas promesas incumplidas, ni las demoras en adoptar decisiones, que todos los días matan esperanzas.
Es imprescindible propiciar y permitir que los jóvenes de manera individual y como sujeto social y político elaboren sus propios conceptos y sueños acerca del socialismo en el que desean vivir. Así lo hicieron todas las generaciones precedentes. Se lo han ganado y se lo merecen.
Debemos re analizar la idea de que solo con un estado, absolutamente centralizado y excesivamente verticalista podemos enfrentar la acometida o presión del capitalismo. Debemos desafiar la prevaleciente de que el centralismo en la arena económica es más eficiente que la descentralización. O de que la autogestión es una utopía no realizada ni realizable. O que la globalización neoliberal ahogaría inmediatamente cualquier intento alternativo de producir.
Sabemos muy bien que la política no es un torneo de oratoria, ni de verdades mejor escritas, pero mientras el escenario sea en el terreno de las ideas algunas preguntas -dirigidas a los incoherente y quizás hipócritas, a confundidos honestamente- también ayudarían.
¿Por qué lo que conoce perfectamente el enemigo no pueden conocerlo los revolucionarios? ¿Por qué creer que intentar esclarecer la esencia del socialismo puede sembrar dudas y dividir?, ¿Por qué creer que este no es buen momento para discutir teniendo al imperio empantanado en dos guerras? ¿Por qué creer que debemos dejarle al sector burocrático y enajenado el monopolio de la información y la influencia hacia la dirección del país? ¿Por qué creer que el respeto y la lealtad están reñidos con la crítica de nuestras insuficiencias? , ¿Por qué creer que solo un grupo de cubanos tienen derecho a opinar o mandar? ¿Por qué, la verdad debe depender de quien la diga?
¿Por qué creer que es utópico intentar plasmar los ideales de todo tiempo considerándoles anticuados? ¿Por qué creer que no es posible hacer realidad los ideales totales de Martí y Marx? ¿Qué tiene que ver el culto a los jefes con el marxismo, Martí y las enseñanzas de Fidel? ¿Por qué defender los errores del presente con los éxitos del pasado?
Otras, ¿Es la revolución un estado de carencias y excepción eterno o de prosperidad y emancipación sistemática? ¿Por qué te irrita más quien revela las insuficiencias que quien las comete? ¿Por qué poner el prestigio de alguien sobre el prestigio de los principios y valores? ¿Por qué creer que nuestro gobierno y Partido no tienen que rendir cuentas al pueblo y sus militantes? ¿Por qué permitir callados violaciones de la constitución o los estatutos del partido? , ¿Por que atacar el doble rasero que se aplica a tu causa y aplicas el doble rasero a la adversaria o enemiga? ¿Por que exigir que el mundo nos trate con tolerancia, exigiendo el respeto de la pluralidad y aceptando nuestra singularidad y diversidad y no aplicar lo mismo al interior del territorio?
En resumen. ¿Por que haces en nombre de los principios del enemigo lo que rechazas en nombre de los tuyos?
Planteamos la lealtad a unos principios para poder enfrentar cualquier duda. Humanismo pleno como valor máximo, Deseamos desarrollar un humanismo y ética superior. Deseamos una sociedad de propiedad privilegiadamente socializada, democracia directa y solidaridad auténtica. No a la explotación, a la opresión o la alienación del ser humano. Nadie puede ser ignorado, excluido, discriminado, ni abandonado o no defendido. El respecto a la libertad y dignidad individual es esencial, la solidaridad ante calamidades de cualquier tipo es irrenunciable para un comunista verdadero.
La democracia y la libertad son banderas de los revolucionarios de todo tiempo y lugar que nos hemos dejado arrebatar por el enemigo.
Luchar por dar más bienestar, más derechos, más democracia , más libertad personal, respetar más las diferencias, implementar un sistema social, legal y penal que incremente aun más su humanismo, -característica esencial de nuestro sistema-, no es ceder ante el capitalismo. Es implementar los valores por los que tanta sangre y sudor hemos derramado, es el homenaje más alto que podemos rendir a todos los luchadores que han caído en toda parte del mundo.
La historia ya demostró que tipo de socialismo no funciona.
La historia ya dictamino que tipo de socialismo no funciona, que el marxismo convertido en dogma no puede triunfar. Que no habrá Socialismo sin democracia, ni libertad.
Para nosotros, el verdadero drama del” socialismo real” es que pasó por alto la socialización, la democracia verdadera, la cultura, el valor de la individualidad. Un socialismo con desprecio a la cultura del derecho y a la ética. Que creó una sociedad en la que; lo que no estaba prohibido era obligatorio y el pasado y el futuro eran más importante que el presente. Que subordinó todo a su enfrentamiento con enemigos internos y externos y que ciertamente consideró que los intereses de la vanguardia revolucionaria eran más importantes que los del pueblo.
La grandeza que sirvió para traer a países sumidos en el atraso a la modernidad, el coraje que derrotó al nazismo, la generosidad que se desplegó por tantos lugares del mundo, cayó presa de la ineficiencia, la gerontocracia, la corrupción, el militarismo y la apatía social generalizada.
No fueron solo circunstancias objetivas,-guerra, miseria- también la ignorancia, los intereses personales, las concepciones ideológicas y culturales, los voluntarismos, la ambición desmedida de una dirigencia –sin sentido de la dignidad ni del ridículo,- que decía una cosa y hacia otra, la incapacidad de mejorarse asimismo, junto a la enorme presión de un enemigo inteligente y despiadado, las que coadyuvaron al desastre.
Nosotros no deseamos que nos pase eso.
Nosotros rechazamos la concepción medieval de que estado, iglesia y rey son celestiales y también la socialista feudal y cuartelera de que Patria, partido y líder son una continuidad progresista de la primera. Quien teme a las herejías es religioso, no revolucionario. Si la esencia del conocimiento científico necesita de la duda sistemática, el dogmatismo, el temor a buscar la verdad por aquello de llegar a encontrarla, la inflexibilidad papal en boca de dirigentes revolucionarios, es anticientífica y contrarrevolucionaria. La fidelidad a una causa no puede ser lo mismo que la obediencia a un manual o sus funcionarios. Quien anule la duda, la discusión libre, omita la crítica y borre el derecho a pensar diferente es cualquier cosa menos revolucionario marxista.
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Para nosotros, el poder corrompe, el poder absoluto, corrompe absolutamente. También enajena. La historia ha demostrado que se puede tener el poder material y haber perdido el apoyo real de la mayoría pueblo.
Para nosotros, la filosofía burocrática y los burócratas son el más peligroso enemigo interno del socialismo y los causantes esenciales de la corrupción interna correspondiente, corrupción de valores e ideales. El verdadero burócrata no es más que aquel una vez revolucionario, en el poder pone sus intereses por encima de los intereses de la causa.
El 18 de mayo de 1962 el Che dijo: “Contrarrevolucionario es aquel que lucha contra la revolución, pero también es contrarrevolucionario el señor que valido de su influencia consigue una casa, que despues consigue dos carros, que después viola el racionamiento, que después tiene todo lo que no tiene el pueblo, y que lo ostenta o no lo ostenta pero lo tiene”. Lo cual tiene también total validez en la crisis por la que estamos pasando y que algunos han olvidado.
Eso debe ser conjurado y evitado en nuestro proyecto..
Nuestras convicciones son simples:
Somos marxistas y martianos, defensores de la obra de la Revolución Cubana. Porque, con todas las críticas y errores que puedan hacerse-y hacemos y criticamos y auto criticamos con responsabilidad y dignidad, pues algunas de esas insuficiencias las apoyamos decididamente en sus momentos–el pueblo de Cuba estará siempre mejor que cualquier otro que viva bajo el yugo capitalista, incluyendo el costo del sacrificio, y pese a cualquiera de las dificultades cotidianas.
Para nosotros ser revolucionario será siempre afrontar la realidad como un reto y si necesario transformarla y si necesario transformarse.” Y gobernar es resolver problemas no explicar impotencias. Los fines y los medios son inseparables.Para conseguir propósitos socialistas, habrá que aplicar medios socialistas.
“Revolución es sentido del momento histórico, es cambiar todo lo que debe ser cambiado…es igualdad y libertad plena…es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio…es no mentir jamás ni violar principios éticos…La ignorancia y la superficialidad son absolutamente incompatibles con las responsabilidades políticas…El espíritu autocritico, la incesante necesidad de estudiar, observar y reflexionar, son características de las que no puede prescindir ningún revolucionario, ha dicho Fidel, pero muy pocos lo aplican.
Creemos en los trabajadores conscientes y que ellos deben liberarse a sí mismos.
No formamos parte de los que creen que el capitalismo no tiene sustituto. No aceptaremos jamás “la esclavitud asalariada” del capital inhumano, excluyente ydepredador, bajo ningún disfraz, ni una democracia representativa y parcial , excluyente de la soberanía y el control popular, ni medios de formación y divulgación encargados de alienarnos a cualquier dios o modo de vida irracional y conservador.
No creemos que basten el nacionalismo, el antiimperialismo y la solidaridad para edificar el socialismo. No formamos parte de los que creen que llegaremos al socialismo solo con desarrollismo, e incluso la planificación.
No formamos parte de aquellos para los que la coherencia con los valores, las metas y la ética puede ser fácilmente olvidada si de derrotar al enemigo se trata.
No formamos parte de los que creen que las relaciones entre la vanguardia y la clase deben ser relaciones cuarteleras o religiosas, como la de sargentos y soldados o pastores y rebaños. Creemos que debemos buscar la relación entre la vanguardia y la clase como educadores mutuos.
Ni aceptamos la inversión del código de ética que muchísimos practican.Confiamos en la juventud, pero… para el siglo que viene Quien revela un error es un peligro quien lo comete no. Tampoco aceptamos que alguien se abrogue el derecho de calificar quien es revolucionario o no, o -de convirtiéndose en juez-parte, y supremo miembro de la academia mundial de la lengua -juzgar que cosa califica como critica adecuada o hipercrítica, vocablo además estalinista y auto defensivo puro. Los valores y conductas de un revolucionario se verifican claramente en la práctica, no hacen falta intérpretes.
No aceptamos el conformismo de quienes desde dentro y fuera alegan que el mundo está peor. Hemos hecho la revolución para estar mejor, hemos derramado mucha sangre, sudor y sufrimiento para estar mejor. Somos una nación de trabajadores, los que producen todo, tienen el derecho al bienestar y al fruto de su trabajo todo. Hemos pagado el precio de la emancipación y la libertad, quienes no lo han pagado pueden conformarse o auto justificarse, nosotros no. Somos constructores y defensores de la revolución Cubana, no solo elogiadores.
No son las calumnias del enemigo las importantes, son los principios, las carencias y esperanzas de nuestro pueblo
No formamos parte de los que consideran que el enfrentamiento a EE.UU. y las difíciles condiciones mundiales, debe impedir una visión crítica y realista de la sociedad cubana actual, ni debe castrar la capacidad para imaginar, experimentar y aplicar otras formas mejores de organización y gestión social.
Los que condicionan los cambios internos necesarios hacia más poder del pueblo, la democratización y socialización de la revolución, al levantamiento del bloqueo y el cese de las presiones externas, pretenden condenar al pueblo cubano a vivir sin libertad ni democracia. Son émulos de los plattistas del siglo pasado, para quienes no podía haber revolución por las cercanías a Estados Unidos. Cuba, para avanzar al socialismo y lograr una verdadera democracia participativa y decisoria tiene que hacerlo como resultados de la propia maduración ya lograda del proceso revolucionario y no por conflictos externos de ningún tipo.
En resumen,Planteamos una decidida defensa de la Revolución, con una mirada constructiva y realista hacia políticas internas que podrían hundirla. No formamos parte de los que creen que ocultando la verdad se sirve a la causa. Afirmamos que si el bloqueo y la cercanía y el enfrentamiento al imperialismo -que bastante daño nos han causado- hacen imposible vivir según los ideales por los que tanta sangre y sudor se ha derramado, entonces ganó el imperialismo la guerra, y ello sin utilizar la 82, la 7ma, los grupos striker, los predator, a la CIA y a la contrarrevolución y sin siquiera llegar a nuestras playas. Y no permitiremos esa mentalidad neoplattista sin luchar.
No formamos parte de los que ignoran o escamotean las causas todas de la caída del socialismo, ni de los que alaban, pero realmente desconfían de la capacidad revolucionario del pueblo y de las nuevas generaciones.. No formamos parte de los que creen que combatir al imperialismo es más importante que construir el socialismo. Ni de los que ignoran que la única legitimidad, posible hoy, es hacer realidad las demandas de nuestro pueblo expresadas en el 2007.
NO formamos parte de los que privilegian una justicia huérfana de libertad y derechos. Nosotros no deseamos eliminar la Declaración Universal de derechos humanos, deseamos ampliarla. Nosotros deseamos tanto que la gente sea culta y solidaria como libre y feliz. Nosotros deseamos procedimientos que favorezcan el humanismo en las relaciones dentro de nuestro país y con la emigración, no su permanente separación. Nuestra posición es clara, Ni Marx sin Marti, ni Marti sin Marx, ni ellos sin las experiencias derivadas de más de 50 años de revolución y la realidad del siglo XXI. Jamás nos rendiremos ante el enemigo imperialista ni vamos a permitir que se repita en Cuba la experiencia europea de burocracias corruptas que traicionaron a los trabajadores, al pueblo y al socialismo.
No queremos perfeccionar el Socialismo, deseamos refundarlo, renovarlo
No queremos perfeccionar el Socialismo, deseamos refundarlo, renovarlo. Creemos que el socialismo es un hecho esencialmente emancipador, democrático y creativo o no es.
Creemos que corresponde desarrollar una economía plural con predominio de grandes áreas de propiedad socializada, autogestionaria cooperativa, pequeña propiedad individual, familiar, comunal y grupal y esferas claves en manos estatales, pero en manos de un nuevo tipo de estado, realmente controlado por la sociedad.
Creemos que algunas de las tareas realizadas por el estado será necesaria en cualquier modelo futuro-coerción incluida-pero afirmamos que la pirámide verticalista y jerárquica del estado actual tiene debe aplanarse y horizontalizarse y que son mas eficaces organizaciones democráticas de base trabajando sin el peso de una excesiva burocracia encima. Deseamos acercar el poder al centro de trabajo, la comunidad, al municipio. Creemos que todo lo relativo al pleno humanismo, la democracia, la libertad, el poder popular soberano, la transparencia informativa, la participación y el control popular en todas las áreas, resultan cuestiones medulares…
Creemos en un socialismo, mayoritariamente con la propiedad socializada, en usufructo, en manos de los trabajadores, fuertemente cooperativista, con mercado, no de mercado; dirigido por un partido único, pero con real democracia interna, con protagonismo decisivo de la militancia en sus decisiones.
Un socialismo con un estado fuerte, pero otro tipo de estado, que no es lo mismo que un estado hipertrofiado, burocratizado y militarizado, con un poder popular democrático, transparente y real, que lo controle, un estado de derechos ampliados y reales, que represente los intereses de los trabajadores todos; donde ni el dinero, ni el poder, ni las influencias puedan distorsionar o manipular los deseos del pueblo.
Un socialismo con protagonismo del pueblo en las decisiones; con organizaciones de masas de nuevo tipo, cuyo principal cometido sean representar los intereses populares, no dar órdenes y consignas. Un socialismo con una educación, una cultura y unos medios de información que formen ciudadanos cultos no elites especiales, ciudadanos libres, no súbditos; fuertemente ético y moral, respetuoso de la dignidad, individualidad y la diversidad, sin exclusiones ni discriminación de ningún tipo, un socialismo de respeto y aceptación del otro, cualquiera que sean sus opiniones, un socialismo con un internacionalismo clasista activo. Un scialismo respetuoso de la naturaleza y la diversidad de la vida en el planeta.
Un Socialismo en que el libre desenvolvimiento de cada uno, sea la condición del libre desenvolvimiento de todos”
Pero no somos fetichistas de tipo alguno, y menos nos creemos poseedores de verdad absolutas, ni de varitas mágicas, deseamos la contribución de toda opinión honrada para perfeccionar nuestras ideas. Tampoco somos adeptos al sectarismo, La historia ha demostrado que todas las corrientes revolucionarias han cometido errores y todas han aportados y contribuido a nuestros ideales. Quien pierda tiempo reclamando el pasado perderá la oportunidad del futuro.
No consideramos el dálogo como símbolo de debilidad, dialogar con quienes no estamos de acuerdo es muestra de fortaleza y de confianza en las convicciones e ideas que se defienden. Apoyamos todo lo que elimine sufrimientos y aumente la esperanza, mejore la prosperidad material del pueblo, los márgenes de autonomía y libertad de las personas y las posibilidades de solidaridad personal y social de las mismas. Provenga la iniciativa de donde provenga.
Solo puntualizamos que la voluntad de dialogar, el respeto y la aceptación del otro y la tolerancia tienen que ser recíproca y cualquier exclusión la lesiona y daña. En el caso cubano además, resta total credibilidad al intento. Aquí han sobrado diálogos condicionados y a la vez excluyentes, por ambas partes.
Aceptamos todo lo que, excluyendo la explotación y la enajenación, aporte más libertad, dignidad, prosperidad y justicia a nuestra patria… Creemos que hay que armonizar mejor utopía y realismo, creemos necesario tener absolutamente claro a donde vamos y cuales cosas nos alejan o acerca a ello. Creemos que con el concurso de todos podemos mejorar nuestro proyecto.
Nosotros abogamos por un sistemático y permanente intercambio, diálogo y debate entre la visiones de país que actúan en nuestras sociedad, no en esos métodos solo para sobrepasar crísis o solo cuando se declara temporada para opinar. Solo triunfaremos si hacemos lo que desea nuestro pueblo.
Para desgracias de nuestros críticos tampoco somos ingenuos en la lucha de clases Y creemos que no hay que bajar la guardia nunca. No subestimamos al capital ni tampoco los peligros de la actual coyuntura perfectamente explicados por el compañero Fidel. Si, estamos al borde de un desastre en Irán y Corea. Hemos estado en el ojo del huracán desde que nacimos. Nuestra contribución es no asustarnos ni detenernos en la búsqueda de la alternativa. No triunfaremos sobre el capitalismo criticándolo, sino presentando a los pueblos una nueva concepción civilizatoria y humanista superior.
Nadie debe hacerse ilusiones sobre nosotros acerca de reformadores de algún tipo.
Reiteramos, aadie debe hacerse ilusiones sobre nosotros acerca de reformadores de algún tipo. Nuestro papel es impulsar la conciencia sobre la necesidad de renovar el socialismo como manera de salvarlo. Nuestro papel es tratar de modificar la correlación de fuerzas a favor de la republica de Marti, el marxismo y los trabajadores, totalmente distorsionada por las consecuencias de la derrota del socialismo en el mundo y las políticas del periodo especial. Nuestro papel es acercar el poder al pueblo.
Como el Che, creemos que necesitamos construir… un sistema marxista, socialista, coherente, o aproximadamente coherente, en el que coloquemos al hombre en el centro, en el que se habla del individuo, de la persona y de la importancia que este tiene como factor de la revolución. …Afirmamos, como el, que… las masas deben tener la posibilidad de dirigir su destino, resolver cuánto va para la acumulación y cuanto para el consumo, la técnica económica debe operar en los límites de estas indicaciones y la conciencia de las masas asegurar su cumplimiento…Como el Che, luchamos contra la miseria pero al mismo tiempo contra la alineación.
Y comoél, también aceptamos que…No se puede construir el socialismo con la armas melladas del capitalismo y estas son tanto el mercado incontrolado, como el trabajo asalariado,el desmedido estimulo material, como la insensibilidad ante las necesidades del pueblo,la democracia representativaindirecta, como la insolidaridad o la ausencia de toda planificación.
Tampoco, como a él, nos convencen cualquier tipo de justificaciones para explicar ciertos problemas… Y como él decimos… o poseemos la capacidad de destruir con argumentos la opinión contraria o debemos dejarla expresarse…No es posible destruir una opinión con la fuerza, porque ello bloquea todo el desarrollo libre de la inteligencia.
Todos sabemos que en nuestro país todavía no se ha logrado esas “importante ambiciones revolucionaria”. Ni el poder popular marcha como debiera y como deseaba el Che hace muchos años. Y menos dejamos que sean los argumentos los que decidan la confrontación ideológica.
Asi que para disgusto de algunos, somos revolucionarios. Revolucionarios cubanos de lo cual estamos muy orgullosos. Para disgusto de algunos, no renegamos de nuestra historia, ni de la contribución de las generaciones fundadoras ni del papel de nuestros lideres. Más aun, creemos que cualquiera que sean sus insuficiencias y errores, su contribución personal en bien del pueblo y la humanidad ha sido inconmensurable y la alerta de noviembre del 2005 una muestra imperecedera de coherencia y sabiduría que solo será igualada por el pensamiento y el accionar colectivo emancipador del pueblo todo y no por alguien en particular.
Otros, incluso dentro de las filas emancipatorias, progresistas y revolucionarias, podrán desconfiar de la dirección de la revolución. Ni siquiera les criticamos… Pero hasta el momento no somos nosotros. Los hechos y la historia dirán.
Solo afirmamos. La situación es crítica y compleja. O los revolucionarios –todos- arreglamos esto, sin mas demoras, o el enemigo “lo arreglará” en función de sus intereses. Y todos los días ganamos más enemigos y muchísimos más indiferentes. Solo afirmamos que renovar no es renegar, que llegó el momento de cambiar todo lo que debe ser cambiado, que es el momento de pasar de la resistencia a la creatividad y el avance y que llegó el momento de pasar las banderas. Afirmamos que nuestro derecho a opinar o incluso discrepar fueron pagados con mucha sangre desde 1789 y 1868. Y en eso no hay dubitación alguna.
Somos constructores de una obra progresista y dignificadora en nuestro país. Somos herederos de unos valores, una ética y una política para los pobres, los excluidos, los discriminados, en resumen, los explotados, oprimidos y vilipendiados de todo tiempo y lugar.
Puntualizando. No somos intelectuales –en el término tradicional-ni vanguardias, y mucho menos académicos. Digamos que no nos disgusta el nombre de combatientes, gente coherente con nuestros pensamientos. Procedemos de una cultura del silencio, rechazamos los protagonismos, pero hemos sido obligados a combatir con la palabra, porque la mayoría de los dedicados y pagados para esos menesteres no lo han hecho. Excepto por honrosas y honorables excepciones,-que cada día aumentan- los que viven de pensar decidieron no hacerlo o integrar la familia de los afónicos y partidarios del enclaustramiento, hacerlo tan bajito y en espacios tan cerrados que nunca se les escuchó. O tan indirectos que nadie se da por enterado. Muchos más forman parte de otra familia conocida en la historia, tienen la capacidad para descubrir verdades, pero no valor para defenderlas.
Recordamos ahora las palabras de Marti dirigidas a gente parecida… No cabe honor en dejar caer sin defensa, a aquellos cuyos triunfos nos preparamos, sin embargo, a aprovechar.
No permitiremos jamás perder la independencia, la soberanía y la libertad de la patria, no negociaremos nuestros ideales internacionalistas, EL cese delbloqueo, las agresiones, la liberación de nuestros cinco compañeros, el castigo a los terroristas miserablesque sembraron el luto en Cuba y la devolución de la base de Guantánamoson demandas de principios.
Jamás negociaremos con el enemigo lo que toca negociar y dar a nuestro pueblo. No daremos explicaciones al enemigo imperialista, pero creemos que hay que dar todas a nuestro pueblo y ser intolerantes con nuestros errores.
Deseamos ser como quería Martí que fueran los hombres, leones con alas de paloma y no lechones flacos, con la cola de tirabuzón y las orejas caída, que van donde el porquero les dice que vayan, comiendo y gruñendo. Enfrentados al mismo dilema del Che: entre la caja de medicina y la caja de balas escogimos como él, la última. O el dilema de Fidel, mucho antes, ir a la universidad armado o no ir, escogimos la primera.
“En las cosas que creemos luchamos con todas las armas a nuestro alcance y tratamos de dejar tendido al otro, en vez de dejarnos clavar en la cruz o cualquier otro lugar”, algo como eso dijo el Che, y nosotros lo compartimos.
También compartimos la sentencia de Fidel: “Para caer con dignidad no hace falta compañía”
Reiteramos, privilegiamos el diálogo a la confrontación pero no ponemos la otra mejilla, y estamos bastante creciditos para creer en ingenuidades. Nada aborrecemos más que la injusticia, la opresión, la mentira y la hipocresía.Jamás aceptaremos una sociedad impuesta por el imperio, ni donde las minorías vivan a expensas de las mayoría, sean burgueses, élites tecnocráticaso burócratas “revolucionarios”.No aceptaremos una sociedad donde se secuestre la soberanía popular.
Se trata de intereses, no de ideales. Se trata del poder, no de valores
A pesar de la repetición casi hasta la náusea de estos principios, en cada uno de todo lo escrito durante estos más de cinco años, algunos no desean comprender. Algunos solo admiten la repetición de sus propias palabras. Pareciera en vano insistir.
Lamentablemente, ni la mente de Einstein, ni la pluma de García Márquez, ni lavoz del nunca olvidado, Pavarotti, ni las reflexiones de ningún premio Nóbel deeconomía, parece asegurar el entendimiento o la benevolencia de la filosofía burocrática, olas élites de cualquier tipo,ante las sugerencias o críticas que se les hagan. Tampoco las genuflexiones de algún bufón.
Tal formulación sería la única explicación al ocultamientos de contribuciones teóricas importante procedentes devarios sectoresde la sociedad, a hechos como el despido de compañeros revolucionarios de sus centros de trabajo, la exclusión de otros de determinados eventos y la incorrecta e inaudita sanción al compañero Esteban Morales, contrastante todo con la nueva política que tenemos ante enemigos ideológicos.
Solo un pensamiento burocrático, dogmático y de avestruz puede afirma que…“Hay que decir, que este momento, no tiene nada de especial para Cuba, o por lo menos no más especial que cualquier momento de sus más de 50 años de revolución. Esa idea que intentan transmitir de que o hay un cambio inmediato, o se hunde la revolución, no ayuda para nada a Cuba, solo a sus enemigos, en su estrategia de poner contra las cuerdas al pueblo cubano y su revolución”. Tal vez los que asi piensen nos podrían responder si esespecial y nuevo, o no, que personas se auto eliminen por criterios políticos en el escenario cubano. Por primera vez tenemos a nuestros dirigentes en el ocaso, por primera vez casi 7 de cada 10 cubanos son jóvenes menores de 35 años, una mayoría de los cuales solo conoce del socialismo el periodo especial y las carencias, por primera vez estamos en un mundo interconectado y con grandísimas ventajas mediáticas hacia el capital. Tenemos además una crisis de credibilidad política interna ante tantos elementos de corrupción en el país y el descalabro de los supuestos sucesores, un presidente enemigo muy inteligente y la disidencia y aliados ganando credibilidad como nunca en 50 años de revolución.
Y no decimos otras cosas bien sabidas porque tampoco hay que desnudarse ante el enemigo.
Solo un pensamiento de este tipo puede ser tan arrogante para que desde el exterior se juzgue la realidad cubana por la prensa-sea amiga o enemiga-o por un viaje quincenal a la isla, o critique hoy lo que algunos revolucionarios desconocidos proponen y mañana apoyen, fervorosamente, eso mismo si es dicho por un dirigente. Ejemplo al canto, los que criticaron los pedidos -como causa conveniente a la revolución- de liberar a los presos de la causa de los 75 hace dos años,y ahora mismo alaban y ponen de relieve lo inteligente y correcto de liberarlos mediante la mediación de la iglesia.
Evidentemente, la vision-de-tunel y de comunistas altaneros de algunos les esta afectando. Evidentemente algunos no serán convencidos con las citas de Marx, Marti, Lenin, o el Che. Tal vez ni siquiera de las de ellos mismos. Se trata de intereses, no de ideales. Se trata del poder, no de valores. O en el más benévolo de los casos, de profundas limitaciones epócales, culturales y conceptuales, ideológicas o de clase. Es un enfrentamiento, desagradable y desgraciado. Con las consecuencias de todo enfrentamiento.
No es nuevo en la historia. Las revoluciones siempre han tenido venenosos enemigos internos, la ignorancia, la corrupción, el oportunismo, las intolerancias, las burocracias. En resumen: Las tentaciones del poder;
Tales actuitudes desbrozaron el camino a la reacción y traicionaron todas las revoluciones de la historia y al socialismo en Europa y Asia. Su acción interna favoreció los complejos planes enemigos.
Como afirma el compañero A. Orama Manero en articulo publicado hoy mismo , Viernes 2 de Julio,en Granma titulado la Opinión de todos merece respeto…El inmovilismo, disfrazado de movilismo intrascendente, la intolerancia ante los criterios de los demás, el miedo ante los cambios necesarios y la incorrecta interpretación del Socialismo son los que realmente le hacen el juego al imperialismo y pueden conseguir que se empantane nuestra historiahasta que nos hundamosen la ciénaga de los problemas que tenemos y debemos resolver para bien del pueblo trabajador. ¿A alguien le queda dudas de eso?
La Revolución es un proceso permanente o fracasa.
La revolución es un proceso, y como nos han enseñado los fundadores, no una fecha o nombres y debe ser siempre como la poesía y la música inmortal, si no conmueve al alma, ennoblece el amor, multiplica la bondad y da alas al espíritu y a nuevos horizontes, fracasa. Luchamos para que no le ocurra a la nuestra.
Hay causas por las que hay que arriesgarse incluso, si las posibilidades de derrota son mas ciertas que de victoria. Puede que no se experimente el júbilo de haber triunfado, pero jamás se experimentara lavergüenza de no haber luchado. Marti nos dijo; lo que importa no es que nosotros triunfemos sino que nuestra patria sea feliz.
Quienes nos conocen saben que “No nos extravían rencores ni nos halagan ambiciones”.Quienes nos conocen saben que somos cubanos capaces de defender con la espada, lo que proclamamos con la pluma. Creemos que la unidad es indispensable para salvar la revolución, pero esa debe ser creencia real de todos y debe comprometer a todos, no un arma de chantaje para obligar a unos y no a otros.
“A Fidel le falta cumplir un deber con todos nosotros y con las futuras generaciones, y es dejar claro que el socialismo es socialismo de veraz y no caricatura de socialismo”, nos dijo un compañero. Estamos seguros que se hará realidad auténtica.
Rogamos y deseamos que estas minuciosas palabras eliminen por fin toda duda honestaacerca de que nos anima y quienes somos. Cerramos ese capítulo.
A partir de ahora, quienes nos adversen serán enemigos ideológicos o políticos, y tienen el derecho a destruir o deconstruir nuestros argumentos exquisita y puntillosamente si asi lo desean. Cualquier contribución seria será bienvenida
A los que creen que somos demasiados soñadores les decimos que si, somos soñadores, pero creemos que soñamos poco.Quien no es soñador por dar mejor vida a su pueblo no es revolucionario. Y quien crea que este no es buen momento para soñar, debe revisarse. El enemigo esta en crísis económica y en medio de dos guerras, tenemos mas aliados en América Latina que nunca. Si alguien cree que puede existir otro momento mejor, que lo exponga. Y esperamos que ese reproche nunca venga de quienes han monopolizado todos los sueños en estos 50 años.
Si alguien piensa que somos tontos, sentimos defraudarlo, si el imperio pretende aprovecharse de cualquier coyuntura o su situación de debilidad relativa cesa, clausuraremos inmediatamente el debate y apoyaremos procedimientos expeditos para pasar inmediatamente a otro status defensivo e implacable contra los enemigos de cualquier clase. Por otra parte, Si la burocracia ignora lo aquí expuesto y continua con sus desacertadas acciones contra ideas y compañeros revolucionarios, nos defenderemos.
A los amigos en el exterior les reiteramos que continúen defendiendo la revolución cubana, que con todas sus insuficiencias debe ser defendida sin ruborizarnos ni ceder ante el enemigo capitalista en nada, solo sean más objetivos y tengan mas sensibilidades cuando discutan con los que, acá, no solo la defendemos y estamos dispuestos a morir por ella, sino corremos los riesgos de incomprensiones y hasta la tragedia personal por mejorarla.
Por último, no nos alegra expresarlo, pero no deseamos callarlo.Tal vez estemos exquisita y perfectamente equivocados. Esperamos argumentos al respecto. Pero quienes nos difamen pretendiendo incluirnos entre enemigos o ignorantes y ponernos al lado del capitalismo incluyéndonos entre los adversarios del socialismo y la revolución cubana serán unos hijos de putas, a los cuales trataremos como tales.
Hacemos nuestras estas palabras del Manifiesto de Montecristi. “No nos maltraten y no se les maltratara. Respeten y se les respetara. Al acero responda el acero y la amistad a la amistad”.
Recordamos a todos que los derechos, como nos enseñaran los fundadores de la nación, “no se mendigan. Mendigarlos es propio de cobardes incapaces de ejercitarlos”.Llamamos a todos los revolucionarios a contribuir a la renovación de la revolución y el socialismo antes de que sea demasiado tarde. Llamamos a la dirección de la revolución a no demorar los cambios de todo lo que debe ser cambiado y evitar que el enemigo siga trabajando sobre la desesperanza.
Orlando Ocaña, Carlos C. Díaz, Daniel O. Clavero, L. González, Manuel Ángel Gracia, Daniel Rodríguez, Rafael P. Crespo, J. Pérez, Gabriel J. Pupo, Esperanza Pérez, Randy E. Valdés, T. Rojas Céspedes.
Los de la generación del 68.
Viviremos como soñamos o caeremos en el intento.
Jamás traicionaremos al pueblo.
No hay tiempo que perder. Todo se juega ahora.
Viva Cuba libre y Socialista.
Hasta la Victoria Siempre.
Julio 2 del 2010.
Fuente: Kaos en la Red 16-7-2010