UNASUR al borde del abismo
29 de Agosto de 2009 | Por Carlos Abel Suarez | Categoría: Destacados
La conferencia de UNASUR en San Carlos de Bariloche, el 28 de agosto, revela la crítica situación de este organismo apenas naciente. En primer lugar, como el mismo compite con la OEA y con Estados Unidos, Obama no concurrió a la reunión a pesar de haber sido invitado y malgrado el hecho de que Estados Unidos es quien está poniendo en peligro la soberanía de todos los países miembros de UNASUR, con la instalación de siete bases militares, navales y aeronavales en Colombia con el pretexto de la lucha contra el narcotráfico. En segundo lugar, aunque todos los presidentes menos el peruano Alan García y Álvaro Uribe, de Colombia, totalmente dependientes de la derecha estadounidense, del Pentágono y del Departamento de Estado, criticaron la instalación de bases estadounidense en Sudamérica y exigieron su retiro, la resolución final no acogió ese sentimiento.
En efecto, Brasil quiere un acuerdo con Obama para lograr que las bases sólo luchen contra el narcotráfico en Colombia (lo que resulta, en el mejor de los casos, ingenuo) mientras Ecuador, Venezuela, Argentina, Bolivia, piden en cambio que sean desmanteladas. Además, ninguno de los presidentes retomó la propuesta democrática de Evo Morales de someter a referéndum popular, en cada país, si deben haber o no bases extranjeras en América Latina porque temen chocar demasiado con Washington (y porque tienen, de un modo u otro, misiones militares estadounidenses en su territorio o aceptan maniobras conjuntas con la marina o el ejército U.S.A).
Por último, UNASUR tiene sólo tres presidentes fuertes: Correa, Chávez y Morales. El resto está en la cuerda floja: Lugo por su falta de apoyo institucional, Bachelet porque en las próximas elecciones pueden ganar la derecha pinochetista, Tabaré Vázquez porque no se sabe si el Frente Amplio ganará en un eventual segundo turno, Lula porque tiene problemas con la continuidad de su gobierno, lo mismo que la presidenta argentina. En esas condiciones, es poco lo que pueden decidir con firmeza, aguantando las presiones a medio plazo.
De todos modos, se mantuvo la unidad y hasta Uribe, con reticencias, firmó un comunicado chirle y diplomático. El round terminó en un empate. Una intervención popular podría pesar para que el próximo dé un resultado más positivo.