Los tres 24 de marzo
26 de Marzo de 2009 | Por Carlos Abel Suarez | Categoría: Destacados
Cerca de cien mil personas, con dos manifestaciones de repudio a la dictadura militar de 1976, ocuparon el 24 de marzo la Avenida de Mayo desde el Congreso hasta la Plaza de Mayo incluida, exigiendo el rápido castigo de todos los represores y asesinos.
La primera, compuesta por unas 40 mil personas y convocada por las organizaciones defensoras de los derechos humanos, las Madres de Plaza de Mayo, Línea Fundadora, las Abuelas y los Hijos de desaparecidos, contó con el apoyo de la CTA, de la Comisión de Derechos Humanos de la CGT, de la Iglesia Evangelista Metodista, de gran cantidad de organizaciones ciudadanas y barriales, del Movimientos Libres del Sur y el peronismo revolucionario, del Partido Comunista y del Partido Socialista de la provincia de Buenos Aires, además del Proyecto Sur y del grupo del intendente de Morón, Sabatella y de muchos ciudadanos y familias presentes a título individual.
Tanto en sus carteles como en el discurso de las madres de Plaza de Mayo se manifestaron la crítica y la insatisfacción ante la parálisis de las investigaciones sobre la desaparición de Julio López y la casi nula renovación de la justicia que impide incluso juzgar a los represores procesados. La manifestación no contó con la presencia de autoridades del gobierno pero no fue hostil a éste sino independiente y crítica.
La segunda manifestación, que confluyó a Plaza de Mayo cuando la primera se desconcentró, fue organizada por los partidos y organizaciones sociales, como algunos grupos piqueteros que critican al gobierno desde la izquierda y desde la ultraizquierda política y social. En esa columna había una mayor cantidad de jóvenes pero, como en la primera, en ella eran muy escasos los grupos de obreros sindicalizados u organizados en tendencias sindicales o en comités fabriles. Esa columna era más crítica que la primera respecto a las políticas del gobierno.
Todavía está presente el sectarismo infantil que impide a muchas organizaciones políticas formar una única manifestación y marchar juntos pero pensar separados pero, de todos modos, hubo de hecho, en una ciudad que vota a la derecha, una enorme manifestación única de repudio a la derecha y políticamente independiente del gobierno y de los aparatos (Partido Justicialista, burocracia sindical cegetista) que, también de hecho, estaba dirigida contra los sectores clasistas que combaten por la derecha contra los trabajadores pero igualmente contra el gobierno. A este respecto hay que destacar que el órgano político de esa derecha, el diario La Nación, el 23 no anunció la realización de la manifestación del 24 y el 24 y el 25 no publicó ninguna noticia, haciendo de cuenta que esas cien mil personas no habían existido mientras en cambio daba noticias sobre algunos piquetes de una decena de personas en los cortes de ruta entrerrianos.
Un tercer acto, del sector de las Madres de Plaza de Mayo dirigidas por Hebe Bonafini, tomó la forma de un festival con discursos en la ex ESMA, principal centro de torturas y exterminio durante la dictadura. El discurso de Hebe Bonafini fue oficialista pues declaró que “defendería a capa y espada a Néstor y Cristina” que habían hecho “una Argentina casi socialista” y les agradeció todo lo que hicieron por las Madres, desde el punto de vista del apoyo financiero y material. El hecho mismo de hacer un acto en un lugar cerrado sin concurrir a la manifestación en Plaza de Mayo muestra sin embargo que ese sector no confía en poder discutir sus ideas con otras organizaciones ni realizar con ellas acciones por objetivos comunes.
Ninguno de los tres sectores presentó ni siquiera elementos de un plan alternativo al del gobierno que salvo por la derecha “gorila” y “del campo” no tiene concurrentes. De todos modos, es positivo que este año el grado de sectarismo fuese menor que en el pasado y, sobre todo, que se organizase una nueva demostración activa y masiva de que la parte principal de la sociedad no ha olvidado ni la dictadura del 1976-83 ni contra quién estaba dirigida.
G.A. 25-3-2009